- Diagnóstico (de mi hermano): Falla la caja, el disco funciona.
- Solución (de mi hermano): Compras otro disco (a un precio "x") con más capacidad (obvia qué hacer con el disco).
- Diagnóstico (de mis amigos): Si la caja falla puede ser simplemente el cable o la caja en sí, habría que mirar con un polímetro. Pero el disco funciona de todas a todas, lo puedes reutilizar en un equipo.
- Solución (de mis amigos): En función del problemas compras el cable de la fuente de alimentación o la caja completa a un precio "y" (siendo "y" menor que "x").
- (Mi) diagnóstico: Descubro las negras intenciones de mi hermano de quedarse con mi disco de manera sutil, como quién no quiere la cosa.
- (Mi) solución: A partir de ahora con él todo ante notario, que si Caín mató a Abel a saber…
Fe de erratas: Mi amiga de trabajo (única persona de mi entorno que conoce hasta la fecha la dirección de este blog y que ha vivido de cerca esta situación) me corrige y me hace corregir el post, sustituyendo "disco duro" en lugar de "memoria", ya que durante el diagnóstico con mis amigos además de tener que reconocer públicamente que mi hermano es un timador familiar también sufrí la humillación pública de no diferenciar una memoria de un disco duro, y es que yo lo que tengo es una caja que tiene una placa dentro de nosécuantos gigas y la caja tiene una fuente de alimentación de corriente y un cable usb (¡¡guau!! sé lo que es un usb). Así que ahora a cruzar los dedos para que no se me estropee el coche porque no podría diferenciar una bujía del volante.












